Tenía dientes de hasta 36 centímetros de largo, los más grandes que se conozcan para un vertebrado, y se alimentaba de ballenas. En aquella época, este “Movy-Dick” competía contra otro monstruo depredador de los mares: el megalodon, ese tiburón gigante que superaba los 18 metros de largo y en el que está inspirada la famosa película de Spielberg.


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